La ensenada del Moral en Pimiango, digna de Los Goonies.

La ensenada del Moral recuerda a aquellos acantilados de Oregón donde se rodó la mítica película de Spielberg

Paisaje en el entorno de la cueva del Pindal en Ribadedeva. ©Miki López/LNE

Los acantilados de Santu Medé y la ensenada del Moral, son muros verticales que caen mas de 30 metros hasta tocar el mar. Una pequeña y pintoresca ensenada se abre en este entorno mágico próximo a la cueva del Pindal. Sentado sobre estos cortantes de caliza, la imaginacion dibuja un barco pirata como aquel que Los Goonies encontraron en una gruta marina próxima a Cannon Beach. El galeón de la pelicula iba cargado de tesoros y esqueletos de bucaneros que murieron escondidos con su botín en las costas de Oregón.

Cueva de El Pindal en Ribadedeva. ©Miki López/LNE

En esta ensenada del Moral se oculta un tesoro real al que se accede por una cueva incluso más espectacular que aquella  de la peli de Spielberg. La cueva del Pindal se esconde entre las calizas del acantilado y se sumerge en el pasado lejano del Paleolítico. En sus paredes, aquellos hombres protegidos de las inclemencias glaciares,  dibujaron ciervos, bisontes y mamuts en las mismas paredes que hoy vislumbra asombrado cualquier visitante que se sumerga en el magico mundo del Pindal. Vuelve la imaginacion a volar en sobre este entorno privilegiado del Principado, por este concejo de Ribadeva que pone fin a la frontera  oriental de Asturias con un paisaje costero tan privilegiado que bien podría ser el escenario para la segunda parte de la legendaria película de Los Goonies

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